Elegy
No entiendo cómo Isabel Coixet ha podido elegir esta historia de Philip Roth (el título de la novela es “El animal moribundo” lo que lleva a confusión ya que otra novela de Roth “Everyman” salió en España con ese mismo título, “Elegía”, es decir, que en español ya existe al menos una novela de Roth con el título de una película que no adapta “Everyman” sino “El animal moribundo”) como base para uno de sus filmes. Hasta ahora esta directora tan sobresaliente era criticada por insistir tanto en las tragedias humanas, por no tener límite a la hora de hacernos llorar. Y esto era cierto, pero también lo era que sus películas tenían detrás un andamio emocional que las sustentaba, les daba forma y conectaba con miedos, heridas e intereses de mucha gente. Salías del cine, mirabas a las personas que te rodeaban y las sentías más cercanas a ti en cuanto pertenecientes a la misma especie; a la misma tribu incluso. Hablaba de sentimientos universales que no dejaban indiferente a nadie.
Y sin embargo con esta nueva película nos deja fríos centrándose en los míseros y fútiles ¿problemas? de una especie de intelectual mediático “superinteresado, de verdad” en Goya, que suelta perlas tales como:
- Nunca he sido inmune a la belleza femenina
Y por eso no tiene más remedio que liarse con una alumna para dejarla tirada en cuanto esta le pide algo más que empujar con más fuerza.
Egocentrismo en estado puro que pudiera servir como estudio del penoso estado de algunos ( o MUCHOS) hombres que, lejos de entrar en la madurez (biológica que no emocional ni intelectual) dignamente, se dedican a comportarse como si tuvieran 19 años cometiendo los mismos errores completamente imperdonables a su edad. Pero es que la directora se identifica con el personaje, se apiada de él y convierte sus pueriles dudas en problemas existenciales en torno a los cuales articula toda la película.
Una pena. Un artículo de El País decía que “El animal moribundo” estaba lejos de ser una buena novela pero que Elegy estaba muy cerca de ser una buena película precisamente por basarse en un guión no escrito por Isabel Coixet (como sus anteriores películas). Todo lo contrario de lo que piensa quien aquí escribe. Una pena, repito.
Y sin embargo con esta nueva película nos deja fríos centrándose en los míseros y fútiles ¿problemas? de una especie de intelectual mediático “superinteresado, de verdad” en Goya, que suelta perlas tales como:- Nunca he sido inmune a la belleza femenina
Y por eso no tiene más remedio que liarse con una alumna para dejarla tirada en cuanto esta le pide algo más que empujar con más fuerza.
Egocentrismo en estado puro que pudiera servir como estudio del penoso estado de algunos ( o MUCHOS) hombres que, lejos de entrar en la madurez (biológica que no emocional ni intelectual) dignamente, se dedican a comportarse como si tuvieran 19 años cometiendo los mismos errores completamente imperdonables a su edad. Pero es que la directora se identifica con el personaje, se apiada de él y convierte sus pueriles dudas en problemas existenciales en torno a los cuales articula toda la película.
Una pena. Un artículo de El País decía que “El animal moribundo” estaba lejos de ser una buena novela pero que Elegy estaba muy cerca de ser una buena película precisamente por basarse en un guión no escrito por Isabel Coixet (como sus anteriores películas). Todo lo contrario de lo que piensa quien aquí escribe. Una pena, repito.
May 6th, 2008 at 14:38
He tenido que leer un par de veces su comentario para cerciorarme que usted y yo habíamos visto la misma película.
Sin duda usted prefiere el papel del hijo, ese tipo de hombre comprometido que se queda con su mujer a pesar de llevar una doble vida, y cuando digo doble vida no me refiero a sexualmente sino sentimentalmente.
Acaso cree que la mujer con la que mantiene una relación puramente sexual es distinta a él?. Son la misma persona con distinto traje, ¿ella no tiene el mismo problema de inmadurez? pero imagino que usted describirá su comportamiento como masculino, exculpándola a ella de toda responsabilidad.
Lo fácil sería dejarle a él como un inmaduro, que no sufre y que se folla a todo ser viviente (utilizo la palabra follar porque es la utilizada en la película), esa película la puede hacer cualquiera, cualquiera puede contar que malos fueron los nazis, lo dificil es mostrar su lado humano.
El es su propia víctima, víctima y verdugo en una misma persona, una bulimia sexual que le impide disfrutar del sabor femenino, engulle sin parar hasta saciarse. Son pasteles sin sabor, son bombones sin relleno de licor, son envueltas de Ferrero.
Cree que no la ama? Alguien sabe describir el amor? Podría decirme que se siente al estar enamorado?
El hombre la ama, yo no lo dudo, pero tiene vértigo, ¿motivos? el mismo, el resto son excusas ¿has intentado luchar alguna vez contra tus sentimientos?
La ama, no es el mismo después de ella, se da cuenta del tiempo perdido, del tiempo que no tuvieron y el que ya no tendrán.
Se arrepiente de su decisión, se arrepiente de su propia vida, ¿hay algo peor?
April 30th, 2009 at 08:46
Your blog really do not in general.