Aug 30 2007

A M O R [que palabra]

“Reconozco que la razón se confunde frente al prodigio del amor, frente a esa extraña obsesión por la cual la carne, que tan poco nos preocupa cuando compone nuestro propio cuerpo, y que sólo nos mueve a lavarla, a alimentarla y, llegado el caso, a evitar que sufra, puede llegar a inspirarnos un deseo tan apasionado de caricias, simplemente porque está animada por una individualidad diferente de la nuestra y porque presenta ciertos lineamientos de belleza sobre los cuales, por lo demás, los mejores jueces no se han puesto de acuerdo.”

Memorias de Adriano. Marguerite Yourcenar 

 


Aug 28 2007

Así se habla…

¿Sabes? Yo he sufirdo mucho, muchisimo. En la escuela primaria era el hazmereir de todos mis compañeros. Me insultaban, me pegaban… me escupían… Y yo lo aguanté todo. Lo aguanto todo. Porque ahora me doy cuenta de que todo eso mereció la pena. ¿Y sabes porqué? Porque en toda mi vida no he tenido que vivir instalado en una mentira nunca… y no voy a hacerlo ahora… ni por ti… NI POR NADIE. 

Emmet.


Aug 23 2007

Felicidad


Aug 21 2007

Jaime Rosales.Filmando contracorriente…Y diciendo lo que quiere…

Jaime Rosales es director de “Las horas del día” y “La soledad” 

La violencia está en sus películas inserta dentro de cotidianeidad. Sin aspavientos, sin ruido. Como la víctima del 11-M que describía “el silencio absoluto” tras la explosión. Usted mantiene minutos la cámara fija tras una bomba en un autobús. Otros habrían usado un vértigo de planos y ruido.

La razón por la que la convención no trabaja como yo no deja de sorprenderme. ¿Por qué se aleja tanto de la realidad? Me sorprende por qué no lo hacen como yo, que es como se tendría que hacer, porque no hago más que mirar el mundo. ¿Por qué creemos que la realidad no es efectiva, por qué buscar una intensidad más expresiva fuera de ella? Son quienes piensan así los que usan esos elementos visuales, de montaje, con ruido y desconcierto, que se supone que tienen que ver con la violencia. Como la película de Spielberg (Salvar al soldado Ryan). Eso no tiene nada que ver con estar en una guerra. Estoy seguro de que tiene que ser bastante aburrido.

Sus personajes se tocan poco. Los novios no se besan. Los hijos y las madres no se abrazan, incluso en los peores momentos.

Es verdad. Pero eso soy yo el que lo decide.

¿Por esa incapacidad de compartir de la que hablaba? ¿Pudor, quizá?

No, es un asunto mío. Tengo un problema de piel, no me gusta que me toquen.

Veo que he hurgado en la herida.

Sí. Mi cuñada dice que su problema es que nada le da asco. A mí es al revés, todo me da asco. Me cuesta mucho tocar y que me toquen. Si me cuesta hacerlo, también filmarlo. Cuando creo una escena, procuro que no se toquen, me da cosa. ¿Por qué les voy a hacer pasar por eso si es asqueroso?

Sin embargo, la ternura se le desborda con el niño de ‘La soledad’. No sé si es por su faceta de padre, pero ahí se le va la mano.

Puede. Intento ser buen padre. Pero es problemático, tengo que hacer un esfuerzo.

¿No le sale?

No. Es como lo de cambiar pañales. Lo hago, pero me sigue dando asco. A lo mejor es porque mi madre no me dio el pecho.

Este año ha sido especialmente fértil en películas de treintañeros como usted. ¿Se siente parte de una generación?

No, voy por libre. Siempre he sido viejo prematuro. Me relaciono muchísimo mejor con gente mucho mayor que yo que con los niños, por ejemplo. Nunca he tenido ese sentimiento generacional.

¿Ni siquiera esas referencias ideológicas o culturales que comparten los coetáneos?

No. Cuando fui a Cuba a estudiar, mis compañeros hablaban de aquello como casi una catarsis cubana, y yo alucinaba. Yo fui a estudiar cine y porque me interesaba ver qué era el comunismo, punto.

Usted trabajó en televisión. Algunos sostienen que la innovación audiovisual se está produciendo en algunas teleseries.

No lo creo. Yo fui guionista de teleseries, incluso de Gran Hermano. Fue un trabajo alimenticio, sin ningún valor formativo.

Creo que no deja que sus hijas la vean.

Y yo sólo veo el fútbol y alguna película. Se supone que tiene la vocación de convertirse en espectáculo, pero la tele no es un buen medio para la ficción. Le es ajena. Donde la tele encuentra su sitio es en un reality show de cualquier clase. Porque las noticias son un reality, y una entrevista, o un documental. Lo que ocurre es que los cineastas hemos ido a buscar a la tele para que nos financie, y ella ha incluido elementos beligerantes con el cine. Entonces, el espectador va menos a la sala. No tiene sentido si te lo dan en casa y no hay valor añadido en ver cine en una gran pantalla. Si no tienes un actor maravilloso, ¿para qué quieres una pantalla gigante? Ver a Marilyn tiene sentido, ver, ¿a quién te diría?, cualquier actricilla, ¿Penélope?, pues no.

Extracto de la entrevista a Jaime Rosales en EL PAÍS Semanal

LUZ SÁNCHEZ-MELLADO 16/08/2007


Aug 16 2007

Los lavabos del señor…

Los lavabos tienen la vida util que tu les quieras dar. ¡Mamá voy al baño! ¡Antonio, voy a cagar! No, eso no (si llama alguien por teléfono no le digas eso, hijo mío), mejor voy al baño, al lavabo, al servicio, ¿al wc? pero eso no se puede decir, así, hablando con alguien porque queda un poco mal. ¿Es lo mismo un escusado? ¿excusado? No lo se. El otro día en España Directo decían : esta casa no tiene escusado pero tiene dos baños, dos lavabos… ¿tiene ducha? ¿bañera? Ahora todo el mundo cambia la bañera por un plato de ducha. Ocupa menos espacio, es más cómoda. Aunque claro, ahora dice mi madre, ¿dónde lavo las mantas? Pero si ya no usamos. Ahora tenemos edredón nórdico que está de moda. Bueno ya hace tiempo que lo está aunque no como ahora, ¿verdad?, al alcance de la mano de cualquiera; cualquier persona, no SE QUIERE ser despectivo aquí. En ikea tienen de todos los precios, dicen que para diferentes usos, para combinar con otros y así tener edredón de verano y de invierno juntando dos o tres (eso ya lo anunciaban los de nosequé martín, con la voz de Constantino Vader-Mufasa) eso dicen, digo, pero en realidad es para diferenciar a los pobre de los ricos - dentro,como no, de los pobres que vamos a ikea a comprar- porque siempre habrá categorías.


Aug 10 2007

En mi nuevo trabajo con mi compañera Lorena Azucarillo

 ¿Biquini, ‘triquini’ o ‘tanquini’?

En la playa de San Sebastián, en Barcelona, preguntamos por qué nadie se atreve con los triquinis con broches de Dsquared2, o con la fantasía multicolor de Cavalli y las respuestas van en dos claras direcciones: una supuestamente práctica “deja marcas”, otra desfasadamente generacional “eso lo llevaba mi abuela”. La opción intermedia, el tanquini (una camiseta y una braga), no soluciona las marcas del bronceado, pero, al menos, contenta a chicas -dos piezas, eliminamos la sombra de la abuela- y a diseñadores -más tela para lucirse…

Extracto del reportaje de XAVI SANCHO 10/08/2007 para EL PAÍS